lunes, 4 de febrero de 2013

Las 7 leyes de la longevidad.

Por Freddy Ortiz Regis


Nuevamente mi amigo Manuel A. Ledesma motivándome a escribir. Esta vez doy respuesta a su valioso documental de RTV española que me ha hecho llegar a mi cuenta de Facebook, el que tengo el gusto de responder en los siguientes términos:

He descubierto en el documental 7 grandes condiciones -leyes diría yo- que coadyuvan a llegar a viejos. Estas son las siguientes:

1. Los ancianos son amados y respetados; son iconos de sus familias.
2. Hacen ejercicios físicos y cultivan amistades imperecederas.
3. Tienen una intensa vida social.
4. Disfrutan de una alimentación balanceada y baja en calorías; el pescado y los vegetales ocupan lugares preponderantes en su alimentación.
5. Cultivan sus propios alimentos. A diferencia de nosotros que estamos expuestos a los conservantes y pesticidas industriales.
6. Tienen un huerto que les permite mantenerse unidos física y espiritualmente con la naturaleza, y que les provee -todos los días- de "una razón para vivir".
7. Tienen una fe viva y ferviente en Dios, que les permite reposar y confiarse plenamente en los cuidados del gran Sustentador.

No estoy de acuerdo con la idea que se desliza en el documental de que la gastronomía occidental sea la causa de las enfermedades y de la reducción de nuestras expectativas de vida. Creo más bien que es el estilo de vida, la forma cómo nos relacionamos con el mundo lo que marca nuestros altos niveles de estrés y ansiedad, y consecuentemente, el debilitamiento de nuestro sistema inmunológico.

En nuestras sociedades capitalistas es en la noche donde tenemos el tiempo para reunirnos con la familia, y todo esto, alrededor de una abundante mesa suculenta en calorías. Por ello, es que la obesidad está, ahora, en la base de la mayoría de enfermedades graves de nuestro tiempo.

Tampoco estoy de acuerdo con lo que se dice en el documental que la esperanza de vida de los niños nacidos después del año 2000 se reducirá; digo esto porque la medicina hará progresos notables en los próximos años, y la aurora para la curación de muchas enfermedades ya se avisora, gracias al desarrollo del genoma humano, la medicina personalizada y la ampliación de la cobertura de salud, que será la tónica de los próximos 50 años. Con esto, se confirma, pues, que la esencia del problema está en el estilo de vida que nos ha impuesto la vida moderna: Tanto tienes, tanto vales.

Por ello, el documental confirma el mensaje que los cristianos adventistas venimos dando al mundo desde hace más de un siglo: La necesidad de vivir en conformidad con los preceptos sencillos y nobles de las enseñanzas de Jesús. Esto también se corrobora con el estilo de vida de los habitantes japoneses de Okinawa, quienes a pesar de no ser cristianos tienen un estilo de vida que ya quisiéramos muchos cristianos poner en práctica. Ellos han puesto a la sencillez, la austeridad y la sociabilidad, como los fundamentos de sus existencias, y ahí radica la clave de su sana y plena longevidad.

Creo, para finalizar, que desde que nacemos marcamos las condiciones que nos determinarán si llegaremos a ser centenarios. Mientras conservemos una actitud franca, jovial y optimista frente a la vida mantendremos intactas nuestras expectativas  de longevidad. Pero si, contrariamente, albergamos en nuestros corazones odio, frustración por no alcanzar lo que otros han alcanzado; cuando comenzamos a refunfuñar y amargarnos por cosas intrascendentes; o cuando comenzamos a creer que todo tiempo pasado fue mejor, y dejamos de rodearnos de los jóvenes y de darles la razón, entonces, y solo entonces, comenzará nuestra cuenta regresiva a la tumba.




Buen documental que pone de relieve grandes verdades sobre el cuidado de nuestra salud, la forma como nos debemos relacionar con nuestros semejantes y la crítica sobre el desenfrenado ritmo de vida que nos hemos impuesto negando los  preceptos de nuestra filosofía cristiana y basando nuestras existencias en una loca carrera por el éxito.

Hay, sin embargo, una apreciación -a mi juicio errada- que el documental deja entrever, dando la sensación de que la vejez es una meta de nuestras existencias. Yo personalmente creo que no es así; Jesús solamente vivió 33 años pero -como termina el evangelio de Juan-: "hay también muchas otras cosas que Él hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían".



Nota.- Hay un error en el documental cuando dice que "la iglesia adventista prohíbe a sus miembros  consumir determinados alimentos". Yo soy adventista y sólo me abstengo de comer los alimentos que Dios ha enseñado en Levítico no consumir. El fundamento de la iglesia adventista -como el de otras denominaciones cristianas- es Jesucristo, pues el reino de Dios no es cuestión de comidas ni de bebidas sino de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo; y porque, además, lo que contamina al hombre no es lo que entra en su vientre sino lo que sale de su corazón.